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Moros y Cristianos Elda 2022

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Geografía

Ubicación

Término municipal de Elda, destacando los principales accidentes geográficos.

Elda se encuentra situada al sureste de la península ibérica y al noroeste de la provincia de Alicante. Está ubicada en la comarca del Medio Vinalopó, y constituye uno de los núcleos urbanos más importantes no solo de la provincia, sino de toda la Comunidad Valenciana. El ayuntamiento se halla a 395 metros de altura sobre el nivel del mar, aunque al estar la ciudad en una terraza inclinada, hay zonas del casco urbano muy por encima de los 400 m. Dista aproximadamente 40 km de la capital provincial.

Localidades Próximas

Noroeste: Salinas, Yecla Norte: Sax, Villena Noreste: Castalla
Oeste: Pinoso ELDA Este: Petrel
Suroeste: Monóvar Sur: Novelda, Aspe Sureste: Monforte del Cid

Orografía

Camara y Marín, desde La Melva.
Sierra de la Umbría.

La ciudad se sitúa en una fértil terraza aluvial, en el valle del río Vinalopó, que es atravesada por este. Esta terraza tiene una ligera basculación en dirección sur y oeste, hacia donde discurre el río, que con su fuerza de arrastre, ha generado un ancho y abrupto cauce que en algunos tramos, tiene forma de cañón. El relieve circundante es eminentemente montañoso, estando los núcleos de Elda-Petrel y Monovar situados en una cuenca, rodeada casi en su totalidad por un circo de montañas. Hay algunas grandes sierras que, pese a formar parte del paisaje que rodea el casco urbano, se encuentran fuera del término municipal, tales como la sierra del Cid, la sierra del Caballo, o la sierra del Maigmó al este, o la sierra de Beties y la sierra de la Zafra al suroeste. La altura máxima del municipio se da en la sierra de la Umbría, en un pico de 842 msnm, anexo al Alto de la Bola, en el cual se dividen los términos de Elda, Monovar y Salinas. Todas las serranías de la zona forman parte de la Cordillera Prebética.

Los principales accidentes montañosos que se encuentran dentro del término de Elda son:

  • Sierra de Camara 842 msnm
  • Sierra de la Umbría 842 msnm
  • Peñas de Marín 705 msnm
  • Monte Bolón 652 msnm
  • Lomas de Prats 635 msnm
  • Torreta-Monastil 563 msnm
  • Sierra de Bateig 552 msnm
  • Altico del Gordo 549 msnm
  • Cerro de La Melva 523 msnm

La disposición geográfica del circo montañoso que rodea la cuenca donde se encuentra Elda, sería la siguiente:

Noroeste: Camara, Peñas de Marín Norte: Torreta-Monastil Noreste: Sierra del Caballo, Sierra de la Argueña
Oeste: Bolón, Sierra de la Umbría Rosa de los vientos.svg Este: Sierra del Cid, Sierra del Maigmó
Suroeste: Sierra de la Zafra, Sierra de las Pedrizas Sur: Sierra de Bateig, Sierra de Beties Sureste: Sierra del Cid, Loma Badá, Sierra de Bateig

Hidrografía

El Vinalopó a través del campo eldense.

Elda se encuentra atravesada de norte a sur por el río Vinalopó, que es uno de los ríos autóctonos más importantes de la región. Al norte del municipio, aprovechando que el río discurre a través de un angosto desfiladero en la sierra de la Torreta-Monastil, se encuentra el pantano de Elda. Dicha presa fue construida a finales del siglo XVII, siendo así una de las más antiguas de España y Europa. La presa fue destruida en una riada en el siglo XIX, fecha en la cual se levantó otra más moderna, pero de menor tamaño y capacidad. Actualmente las compuertas permanecen abiertas, sin que haya almacenamiento de aguas.

La ciudad se encuentra en una cuenca exorreica rodeada por un circo de montañas. Esto propicia la existencia de ramblas que desaguan las sierras de los alrededores, haciendo las veces de afluentes del río Vinalopó. En ocasiones, alguna de ellas cuenta con un curso irregular, aunque abundante de agua, convirtiéndose en algunas épocas en arroyos. También existen manantiales de agua, como el de Santa Bárbara o el de Cámara.

Rambla de Bateig.

Por el margen oeste, provenientes de las sierras eldenses, se encuentran 3 ramblas:

  • Rambla del Sapo
  • Rambla de La Melva
  • Rambla del Derramador

Por el margen este, provenientes de la Sierra del Cid y la Algueña, se encuentran 3 ramblas:

  • Rambla de Caprala
  • Rambla de los Molinos o de Pusa
  • Rambla de Bateig

La existencia del río y de sus numerosas ramblas afluentes, sumado al riesgo de lluvias torrenciales existente en la zona por sus características climáticas, hacen que el Vinalopó a su paso por Elda tenga un alto riesgo de crecidas e inundaciones. Es por eso por lo que el río cuenta con una cuenca con una capacidad muy superior a la media de caudal que suele llevar. En las últimas décadas han tenido lugar algunos desbordamientos importantes que han causado daños materiales, como en 1982, 1989 o 1997.

Geología

Afloramiento de yeso en Bolón.

La zona en la que se encuentra enclavada Elda es relativamente joven en términos geológicos, ya que las formaciones más antiguas proceden del Triásico. En esa época los continentes estaban en formación y toda esta zona estaba cubierta por el Mar de Tethys. Tiempo después, con el choque de las placas europea, africana, y el bloque mesomediterraneo, tiene lugar la elevación del terreno que permite el emergimiento de las tierras en todo lo que hoy es el sureste español. De esa era hay muchos afloramientos, característicos por su composición de arcillas rojas, mezcladas con yesos y sales, en zonas como el pie de Bolón, o el Desfiladero de Salinetas, donde incluso hay manantiales de agua salada.

Formación kárstica en Bolón.

El nombrado contacto con el mar, sumado al choque de placas y a la aparición en el cuaternario de un valle fluvial, hacen que la composición de los suelos del valle sea variada. Los materiales más comunes son arcillas, margas y calizas. De ese contacto marítimo provienen los afloramientos de yeso y sal. La elevación del terreno fruto de ese choque de placas, es el que acaba formando nuestras montañas, fundamentalmente compuestas de materiales calizos. Se pueden observar formas típicas de zonas calcáreas, como lo son las formaciones kársticas llenas de cuevas en la ladera sur de Bolón, o las formaciones dolomíticas en Marín. En Bateig se da un importante yacimiento de roca calcarenita, habiendo en algunas zonas incluso presencia de mármol, del que hay grandes explotaciones cercanas. También se dan dentro del municipio algunos yacimientos de cuarzos de tipologías apreciadas, como los Jacintos de Compostela. Más adelante, tras las diversas glaciaciones y sus periodos intermedios, alternando épocas climáticas desérticas con otras de grandes lluvias, la zona vivió un periodo de fuerte erosión. De esa forma, las margas y materiales blandos de las montañas son desgastados y transportados con el agua hacia el fondo del valle. Las montañas quedan escarpadas, a la vez que estos blandos producen grandes aluviones, que son los que generan las distintas capas arenosas que han ido creando el suelo fértil del valle.

Sismología

Peligro sísmico en España.

La actividad sísmica en la zona es notable dada la proximidad del límite de la placa tectónica eurasiática y su fricción con la africana (véase “tectónica de placas”). Debido a esta situación, las provincias de Alicante, Murcia y las del extremo oriental andaluz, son las de mayor riesgo sísmico en la península. Aunque la mayoría de seísmos son de baja intensidad y no son perceptibles para la población, cada determinado tiempo la comarca es epicentro de algunos terremotos de intensidad media que generan alarma y en ocasiones, algunos daños materiales. Algunos ejemplos cercanos son el seísmo de 3’4 grados que sufrió Elda en 1999,​ que provocó daños en la estructura de algunos edificios, o el de 3’8 ocurrido en la Algueña en 2011, que fue notablemente sentido en Elda.​ La peligrosidad sísmica de la región obliga a las construcciones a tener en cuenta determinadas medidas antisísmicas, en pro de minimizar daños en caso de repetirse grandes terremotos en la zona, como los ocurridos en la Vega Baja en el siglo XIX.

Clima

Bolón nevado en invierno.

El clima en Elda es típicamente mediterráneo, aunque debido a encontrarse en un emplazamiento interior, montañoso y de una altitud considerable por encima de 400 metros, tiene rasgos de continentalidad. En general, es un clima seco, de veranos largos y calurosos que provocan fuertes estiajes. Los inviernos suelen ser suaves, aunque siempre hay algunos episodios de heladas, y anecdóticamente, alguna nevada. La pluviometría es escasa, no sobrepasando normalmente los 300 mm anuales. La disposición norte-sur del valle, hace que los temporales de levante, que son los que más humedad dejan en la zona, se vean frecuentemente frenados por el gran macizo montañoso del interior de la provincia, en un claro ejemplo de Efecto Föhn, provocando que la aridez en el valle sea superior que en las comarcas de la vertiente oriental orientales de la montaña alicantina, donde descarga la mayor parte de precipitación. Los periodos donde más precipitación suele existir son la primavera, y especialmente, el inicio del otoño. En esa fecha suele producirse el fenómeno de la llamada gota fría, que puede provocar lluvias torrenciales que causan crecidas y graves inundaciones, como las que siglos atrás derribaron puentes y el pantano, o como las acontecidas más recientemente, en 1982 o en otros años posteriores, como 1997 y 1999.

Climograma medio de Elda entre 1944-1973.

Medio ambiente

Jara en flor, en Bolón.
Águila Perdicera, la más común en la zona.

Pese a que Elda está rodeada de grandes sierras, el reducido municipio no alberga grandes extensiones, no obstante, hay algunos espacios de valor.

Flora

Las zonas más boscosas del municipio se dan al norte y oeste del mismo, generalmente en las laderas umbrías de montañas como La Torreta, Marín, Sierra Umbría y sobre todo Camara. También en valles y rincones húmedos entre dichos montes, en zonas como la partida de Toscana o el Pocico Alonso. En dichas zonas lo que más abunda es el bosque de pino carrasco y de coscoja. En zonas más altas y sombrías se encuentran también ejemplares de encina, sabina y madroño. Por contra, en las vertientes solanas de los montes, la masa arbórea es escasa, suelen haber algunos pinos, así como almendros y algarrobos procedentes de antiguos cultivos abandonados. Gana importancia el sotobosque. Las especies arbustivas más abundantes son las típicas de la zona, tales como el enebro, lentisco, romero, todo tipo de variedades de tomillo, jara, salvia, esparto, cardo, y una amplia variedad de pequeños arbustos aromáticos mediterráneos.

En las zonas húmedas junto al río crece otro tipo de flora muy distinta. En los extremos norte y sur del Vinalopó dentro del municipio, el Pantano de Elda y La Jaud, ambas zonas de desfiladero, angostas y húmedas, se han generado un bosque pantanoso de galería de tarays, declarándose espacio protegido al menos la primera de ellas. Con el aporte salino que desde hace 2 siglos le dan al río las aguas de la Acequia del Rey, a orillas del cauce crecen grandes cantidades del conocido como arbusto salado, que en algunas zonas forma también una galería. En algunas zonas de ribera también hay cañaverales.

Bosque-galería de Taray en La Jaud.
Fauna

Las especies animales más habituales que podemos encontrar en Elda son las aves. Entre ellas, podemos encontrar viviendo en parques del entorno urbano a pájaros de pequeño porte, como el gorrión, el vencejo, el tordo, el mirlo, la paloma, o migratorias como la golondrina, que cada primavera viene desde África. Fuera de la ciudad, hay aves muy comunes como la perdiz, y algunas rapaces de mayor porte, tales como la lechuza, el halcón, el águila perdicera o algunas especies de cuervo. Todas ellas, pese a estar en peligro de extinción, tímidamente vuelven a repoblar los montes. Las especies de mamíferos se han visto más mermadas durante el último siglo, debido a la presión urbana, pero sobre todo a la caza y envenenamientos. Los más comunes que suelen habitar en el municipio son el conejo, la ardilla, la comadreja, la gineta, el jabalí o el zorro. En las últimas décadas se han expandido por la comarca los polémicos arruis, cabras africanas introducidas artificialmente. No obstante, ante el éxodo rural, tímidamente está volviendo a colonizar el valle la autóctona cabra montés.​ En la Torreta hay una zona conocida como La Lobera, que deja testimonio de la presencia del lobo en estas tierras, aunque hace un siglo que sus poblaciones fueron erradicadas en la zona.

Aguas

Todo el curso del Vinalopó tiene un mal endémico con el río. Sus aguas de gran calidad son explotadas en su totalidad en el curso alto del mismo, impidiendo que el agua llegue a Villena y dejando tramos del cauce seco. Allí recibe como afluente la Acequia del Rey, que aporta aguas salinizadas y contaminadas, que hacen que la calidad de las mismas sea muy baja. El arrojo de aguas residuales y la acumulación de basuras junto al cauce, aunque descienden, son comunes en todo el valle. Hace décadas se constituyó la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Elda, que recibe aguas de Elda, Petrel, Monóvar y Sax.

La Red Social Eldense

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